Su peso vale más que el oro
Entre los subproductos de la faena se encuentran los cálculos biliares, un tesoro imposible de predecir que tienen más valor que su peso en oro.
Se conocen como el "oro bovino", quizás porque cotizan más alto que la reserva de valor más antigua del mundo, quizás porque son un tesoro difícil de encontrar o quizás porque tienen propiedades que rozan con lo mágico y misterioso. Son los cálculos biliares bovinos, una rara avis que pocos conocen.
Su demanda está centrada en el continente asiático. Los cálculos biliares tienen diversos usos: en la medicina tradicional china (Niu-Huang), se trituran y se usan en fórmulas para tratar trastornos neurológicos, fiebre, inflamaciones y dolores crónicos. En la industria farmacéutica oriental, son un codiciado ingrediente para la creación de fármacos, y también se investiga su uso en medicamentos para el hígado y anticonceptivos. Y curiosamente, en la industria tecnológica japonesa, son parte de la fabricación de chips de computadora.
Lo cierto es que se estima que China produce cerca de 1.000 kilos de cálculos biliares bovinos por año, pero el país tiene una demanda de 5.000 kilos anuales y busca adquirir el faltante en el exterior. Un documento del Departamento de Agricultura de Estados Unidos indicó que las importaciones globales de cálculos bovinos en Hong Kong "han crecido significativamente y contabilizaron US$218 millones en 2023".
Brasil apareció como el mayor proveedor, seguido por Australia, Colombia, Argentina, EE.UU. y Paraguay. En este contexto, el Gobierno nacional aprobó en 2024 un protocolo de exportación para enviar cálculos biliares a la República Popular China, a través de la Resolución 1216/2024 del Ministerio de Economía.
En dicho protocolo, se los define como "cálculos secos formados en la vesícula biliar o en conductos biliares del ganado bovino criado en Argentina" y que para enviarse a China lógicamente deberán cumplir "con los requisitos de cuarentena animal y vegetal, y las leyes y reglamentaciones pertinentes de China".
También impone, entre otras condiciones, que los bovinos donantes utilizados para la recolección de cálculos biliares deben:
- Haber nacido, ser criados y faenados en establecimientos y frigoríficos que no hayan registrado casos de brucelosis, carbunclo bacteridiano, fiebre aftosa y tuberculosis en los últimos 12 meses.
- No haber consumido medicamentos veterinarios ni aditivos para piensos que estén prohibidos en China y Argentina.
- Tener una identificación única para asegurar su rastreo eficaz hasta su establecimiento de nacimiento y de cría.
Paso a paso del procesamiento
Los cálculos biliares son poco frecuentes: se estima que de cada 100 vacas faenadas, alrededor de dos apenas tienen cálculos en sus vesículas, a menudo pequeños. Suelen aparecer más en ganado envejecido, y que han vivido en determinadas condiciones que le han provocado exceso de calcio, fósforo y proteínas, y falta de magnesio y fibra. También influye el hecho de que el animal haya tenido una hidratación pobre, ya sea por agua de mala calidad o consumo insuficiente. Como sólo se extraen después de la faena, no hay modo de saber con antelación cuántos se pueden comercializar.
Para su extracción, se abren las vesículas biliares de bovinos sacrificados y se extraen los cálculos, que no aparecen en todos los animales y varían en tamaño, forma y color. Se separan los cálculos de la bilis, que se almacena aparte para ser procesada por la industria farmacéutica, ya que es un principio activo para malestares gastrointestinales y para tratamientos para trastornos de la vesícula biliar.
Los cálculos biliares se secan en lugares ventilados, a menudo sobre papel absorbente en cajas perforadas, girándolos frecuentemente para evitar moho y asegurar un secado uniforme.
Para su almacenamiento, se deben conservar en condiciones específicas (entre 18 y 25 °C) para mantener su textura y consistencia, lo cual es clave para su valor comercial. Según la demanda que haya, puede llegar a cotizar U$S 200 por gramo, un precio que supera ampliamente el valor del oro de mayor pureza, que ronda los U$S 157-




