Hipomagnesemia: prevenir para no lamentar
Aunque suele manifestarse como muerte súbita, la hipomagnesemia puede prevenirse mediante un adecuado manejo nutricional y suplementación. Especialistas alertan sobre el impacto de esta enfermedad metabólica en los rodeos argentinos.
La principal causa de muerte en vacas de cría no es una enfermedad infecciosa ni un problema reproductivo. Se trata de la hipomagnesemia, un trastorno metabólico asociado a la falta de magnesio que cada año provoca importantes pérdidas económicas en los rodeos argentinos.
Diversos trabajos del INTA identifican a esta enfermedad como una de las principales causas de mortandad en bovinos adultos, especialmente en sistemas pastoriles. En algunas regiones ganaderas se han registrado pérdidas cercanas al 4% de los animales expuestos al riesgo, mientras que estudios realizados en la Cuenca del Salado la ubicaron entre los problemas sanitarios de mayor relevancia para los rodeos de cría.
"La hipomagnesemia es la principal causa de mortandad en bovinos adultos en la Argentina. Es un problema sanitario de gran importancia porque muchas veces el productor toma conocimiento cuando encuentra animales muertos en el lote", explicó Joaquín García Lorenzana, consultor privado de ArgVet.
Un mineral que debe incorporarse todos los días
La enfermedad se produce cuando disminuyen los niveles de magnesio en sangre. A diferencia de otros minerales, el organismo bovino no cuenta con reservas suficientes para afrontar períodos prolongados de déficit.
"A diferencia de otros minerales, el magnesio no tiene un órgano de reserva. El animal necesita incorporarlo todos los días a través de la dieta para mantener niveles adecuados en sangre", señaló García Lorenzana.
El problema suele agravarse durante los meses de otoño e invierno y puede extenderse hasta el inicio de la primavera. Las bajas temperaturas, la menor luminosidad y la presencia de pasturas verdes y tiernas generan condiciones que dificultan la absorción del mineral.
"Los días fríos, nublados y con pasturas muy verdes generan condiciones que dificultan la absorción del magnesio y aumentan el riesgo de aparición de la enfermedad", indicó el especialista.
Un enemigo silencioso
Uno de los aspectos más preocupantes de la hipomagnesemia es la dificultad para detectarla a tiempo. En muchos casos, la enfermedad se presenta como muerte súbita, sin síntomas evidentes que permitan anticipar el problema.
"Uno de los principales desafíos es que suele manifestarse como muerte súbita. En algunos casos pueden observarse temblores, nerviosismo o agresividad, pero en sistemas extensivos esos signos muchas veces pasan desapercibidos", explicó el veterinario, "Esta característica convierte a la prevención en la herramienta más importante para reducir las pérdidas productivas y económicas".
Los especialistas coinciden en que la prevención debe abordarse desde distintos frentes. Por un lado, mediante la suplementación con fuentes de magnesio, ya sea a través de sales minerales, suplementos específicos o productos inyectables. Por otro, mediante un manejo adecuado de la condición corporal de los animales.
Un dato que suele sorprender a los productores es que los animales con mejor estado corporal pueden presentar una mayor predisposición al problema. Esto se debe a que parte del magnesio queda retenido en los tejidos grasos y disminuye su disponibilidad metabólica.
"La prevención pasa por el manejo y la suplementación. No siempre la vaca más gorda es la que está en mejores condiciones sanitarias frente a esta enfermedad", afirmó García Lorenzana. Por ello, recomienda evitar que las vacas lleguen a los períodos de mayor riesgo con excesiva condición corporal y mantener estados intermedios que permitan un mejor equilibrio nutricional.
Tratamiento y recuperación
Cuando el cuadro clínico ya se presenta y el animal aparece caído o con signos nerviosos, la rapidez en la intervención es determinante. "Cuando se detecta un animal clínicamente afectado y se actúa rápidamente, existen tratamientos inyectables que permiten revertir el cuadro y lograr una recuperación completa", sostuvo el consultor.
La posibilidad de recuperación es alta cuando el tratamiento se aplica en forma temprana. Sin embargo, debido a la rapidez con que evoluciona la enfermedad, los especialistas insisten en que la prevención continúa siendo la estrategia más efectiva para evitar pérdidas en el rodeo.
En un contexto donde cada vaca cuenta, la hipomagnesemia sigue representando un desafío sanitario de gran impacto para la ganadería argentina. Conocer los factores de riesgo, monitorear los rodeos y planificar adecuadamente la suplementación son herramientas clave para reducir su incidencia y proteger la productividad de los sistemas de cría.



